Aprendamos de Terry Pratchett a hacer GRANDES descripciones

Tengo una relación muy intensa de amorodio con las descripciones. Me parecen fundamentales, pero se me dan fatal. Hacer buenas descripciones es muy, muuuy, REQUETEMUY difícil. O eso me pasa a mí. Encima tengo la añadidura de tener mil dibujos de mis personajes. Transmitir esa imagen con palabras es una pesadilla.

Como lectora, las buenas descripciones me fascinan. ¿Puedo releer ocho veces un párrafo de lo mucho que me ha gustado una descripción? Efectivamente. Mis favoritas son las de ambientes y paisajes, pero hay descripciones de personajes que son oro puro.

Una buena descripción es muy poderosa. Y no solo porque sea original o divertido de leer: te ayuda a quedarte mucho mejor con la imagen del personaje. Si consigues llamar la atención, luego es más sencillo grabar el aspecto.

No quiero insinuar que las descripciones a lo “Tramuntana tiene el pelo marrón y los ojos verdes” estén mal, peeeeeeeeero… Somos hechiceras y magos de las palabras, ¡juguemos con nuestros poderes!

Hoy os quiero compartir unas descripciones absolutamente M A R A V I L L O S A S de Terry Pratchett. No hay nada como unos buenos ejemplos para ilustrar lo que os quiero contar.

Como os conté en mis últimas lecturas favoritas, hace poco leí El quinto elefante. En cualquier libro de Terry Pratchett hay descripciones genialosas, pero hoy solo he recortado de esta novela (¿os he dicho ya que me encantó y la recomiendo un montón? Sé que sí, pero en mi blog tengo permitido ser un poco pelma).

A continuación, ejemplos de cómo habla de algunos personajes:

Vimes miró a un hombre enorme: no gordo, ni tampoco alto, sino construido tal vez a una escala una décima parte más grande. No es que tuviera una cara con barba, sino más bien una barba por encima de la cual asomaban pequeños restos de su cara, en el espacio estrecho que quedaba entre el bigote y las cejas.

El quinto elefante, Terry Pratchett

Alguien se acercaba por la calle, y probablemente se trataba de la razón por la que había estallado el disturbio. El guardia interino Bluejohn era el troll más grande que Vimes había conocido nunca. Se elevaba como una montaña. Era tan grande que no sobresalía entre una multitud porque él solo ya era una multitud. La gente no conseguía verlo porque siempre estaba en medio. Y tal como le pasa a mucha gente demasiado grande, era instintivamente gentil y más bien tímido y con tendencia a dejar que los demás le dieran órdenes. Si el destino lo hubiera llevado a unirse a una banda callejera, él sería el matón. En la Guardia era el escudo antidisturbios.

El quinto elefante, Terry Pratchett

A Fred solía gustarle la compañía de Todo porque, al lado de Todo, él era muy flaco. Todo Jolson era un hombre que podría aparecer en un atlas y cambiar la órbita de otros planetas más pequeños. Los adoquines se resquebrajaban bajo sus pies. Combinaba en un solo cuerpo ―y aún sobraba mucho espacio― al mejor chef de Ankh-Morpork y a su degustador más entusiasta, una circunstancia digna del paraíso del puré de patatas. El sargento Colon no se acordaba de cuál era el verdadero nombre de pila de Jolson. Se había quedado con su apodo por aclamación general, ya que nadie que lo viera por primera vez por la calle se podía creer que aquello fuera todo Jolson.

El quinto elefante, Terry Pratchett

Las descripciones no tienen por qué limitarse a decir cómo es un personaje, sino también a determinados gestos u otros detalles.

La pose también se parecía a la de Angua. Tenía ese mismo aspecto de alerta, de «pelea o huye», como si el cuerpo entero fuera un resorte listo para saltar y «huida» no fuera una opción. La gente que estaba en presencia de Angua cuando ella estaba de mal humor tenía tendencia a subirse el cuello de la ropa sin saber muy bien por qué. Pero la mirada de ese era distinta. No era como la de Angua. Ni siquiera se parecía a la mirada de un lobo.

El quinto elefante, Terry Pratchett

O estados de ánimo:

El sargento Colon era la viva imagen de la tristeza dibujada sobre un pavimento con baches con una cera de mala calidad en un día lluvioso. Estaba sentado en una silla y de vez en cuando echaba un vistazo al mensaje que le acababan de entregar, como si esperase que las palabras se desvanecieran de alguna forma.

El quinto elefante, Terry Pratchett

¡Y esto es todo por hoy! El blog ha vuelto a la marcha. Ha tardado más de lo que me hubiera gustado, cosas de haber estado hasta el cuello de correcciones literarias. Y ahora, si me disculpáis, me voy a intentar hacer descripciones chachis en una novela.

Anuncios

2 comentarios en “Aprendamos de Terry Pratchett a hacer GRANDES descripciones

  1. Tatiana Herrero

    Terry Pratchett es maravilloso. Sus descripciones son muy particulares, pero al mismo tiempo te dejan una imagen muy clara de los personajes. Eso sí, deja mucho espacio a la imaginación y eso es maravilloso porque cada lector creará una versión diferente de lo que describe ❤❤

Deja aquí tu comentario :)

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.