El islote

                Las aguas del río arrastraban al islote entre algas y camarones sonámbulos, meciéndolo en la calma de una espuma engañosa que intentaba eliminar las dudas y la inseguridad que carcomía la carne de piedra del islote.

                Navegaba a la deriva, incapaz de detenerse y recuperar ese camino que se había perdido entre cascadas y riachuelos.

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